ELFOS. Pintura de Heinrich Füssli (1781). Óleo sobre tela. Francfort, Goethe Museum.
EARENDEL: es, en viejo inglés, el nombre de la estrella de la mañana (Cf. Aurvendill).
EGGTHER (Guardián de la Espada): gigante que guarda brujas en el Bosque de Hierro (Jarnvidr), sentado en un cerro y tocando el arpa.
EGILL: Al dirigirse a casa de Hymr, Thor se detiene en la morada de un gigante que lleva este nombre; deja allí los carneros que tiran de su carro.
EIKIN (Vehemente): nombre de uno de los treinta y siete ríos míticos citado en una estrofa del Dicho de Grimnir (Edda poética) y que rodean al parecer los dominios de los dioses.
EIKTHYRNIR (¿Espinas de Roble?): ciervo que está de pie en el tejado del reducto Heriaförd y que come las hojas del árbol denominado Laeradr, que tal vez es idéntico a Yggdrasill, el árbol cósmico. El agua mana de sus astas hacia el manantial Hvergelmir, donde nace el curso de todos los ríos del mundo.
EIMNIR (Quemador): nombre de un gigante en una enumeración. Puede verse en ello una alusión al fin del mundo, cuando los gigantes de Surtr (el Negro) le pegan fuego a todo.
EINHERI (Combatiente solitario): uno de los sobrenombres del dios Thor.
EINHERJAR (Combatientes únicos): son los guerreros de Odín, que residen en el Walhalla y pasan el día combatiendo entre sí. Aunque heridos y muertos, recuperan el pleno vigor o la vida cada noche, para banquetear alegremente con la carne del jabalí Saehrimnir y beber el hidromiel que mana de las ubres de la cabra Heidrun, servidos por las valquirias. Durante el combate escatológico, saldrán en hileras de ochocientos por cada una de las quinientas cuarenta puertas del Walhalla, simultáneamente, para enfrentarse a las fuerzas del mal (el lobo Fenrir, los gigantes del fuego, etc.). Sólo los hombres caídos en combate o señalados con la marca de Odín —una herida de lanza—, forman parte de los Einherjar.
EINRIDI (Caballero solitario): uno de los sobrenombres de Thor. En la Edda de Snorri, Einridi es considerado hijo de Loridi y padre de Vingthor, pero esos nombres son también cognomina del dios Thor. El nombre se encuentra en la piedra rúnica de Rimsö (Jutlandia), que data del siglo X, y en la de Gringa (Suecia), siglo XI.
EIR (Paz, Merced): es una Asina que tiene la fama de ser el mejor de los médicos; sería la personificación del concepto de ayuda, de socorro y de gracia. Es también el nombre de una de las siervas de Menglöd así como el de una valquiria.
EISTLA: nombre de una de las nueve madres del dios Heimdallr.
ELDHRIMNIR (Que el fuego ha cubierto de hollín): caldero en el que se cuece el jabalí Saegrimnir, alimento de los guerreros del Walhalla. El cocinero se llama Andhrimnir.
ELDIR (Incendiario): servidor de Aegir, el dios del mar.
ELDR (Fuego): hermano de Aegir y de Vindr, por lo tanto hijo de Fjornotr.
ELFOS DE LUZ (ljosalfar): nombre que Snorri Sturluson da a los elfos para distinguirlos de los enanos, que parece confundir con los elfos negros. Habitan en Gimlé.
ELFOS NEGROS: cf. dökkalfar.
ELFOS (alfar, sing. alfr): criaturas de gran antigüedad, fósiles prácticamente en la época en que son consignados por escrito los textos mitológicos. El elfo es común a todos los países germánicos. La antroponomástica nos muestra que se veneraba y temía a los elfos. En Inglaterra, treinta y cinco nombres propios lo demuestran; en Francia, la esposa de Pipino de Héristal se llamaba Albhaidis. En su origen, son seres benéficos, y alfr procede de una raíz indo-europea que significa «blanco, claro, luminoso». Muy pronto se confundieron con los enanos maléficos.
En el norte escandinavo, los elfos viven en Alfheimr, una de las moradas celestiales que pertenece al dios Freyr y se inscriben en la 3ra función dumeziliana (fertilidad, fecundidad). Las tríadas normánicas sugieren que fueron, en un momento dado, dioses por completo, al igual que los Ases y los Vanes.
Según los hechizos en viejo-inglés, los elfos poseían la ciencia de la magia y de los encantamientos, y el nombre de la mandragora, en viejo-alemán, albrüna, tiende a confirmar este punto: albrüna significa en efecto, «secreto del elfo», y este nombre es también el de una sacerdotisa de la que habla Tácito en Germania. Los elfos son seres en los que se creyó realmente: se les hacían sacrificios (cf. alfablot) y, hacia 1018, al escaldo Sighvad Thordarson le negó la hospitalidad un campesino que celebraba, precisamente, su culto.
Seres puros, los elfos no soportan la mancilla y, en normánico, hacer sus necesidades se decía «ir a expulsar el elfo», lo que debe compararse con una creencia de la Picardía del siglo XV que afirmaba que hacer aguas menores ponía en fuga a los trasgos. Los elfos son también los muertos bondadosos elevados al rango de genios tutelares. Olaf, hijo de Gudröd, fue apodado «Elfo de Geirstad», lugar donde fue enterrado, y Halfdan Hvitbeinn fue llorado como el «elfo de la coraza». En este sentido, los elfos serían muertos-espíritu y se opondrían a los muertos-materia, que son los enanos. Está poco clara la relación entre Wieland el Herrero (cf. Völundr) y los elfos, aunque la Edda diga por tres veces que es el «príncipe de los elfos». Se ignora también el vínculo que une a Thor con esos seres, pues sólo se pone de relieve en algunos nombres propios como «Elfo de Thor» (Thoralfr), o de plantas: la jusbarba, es decir la Barba-de-Júpiter (barba iovis) se dice en alemán «Balai» o «Hierba de Donar».
ELIVAGAR (Mar de nieve): nombre de los once ríos que brotan de la fuente Hvergelmir en el abismo primordial Ginnungagap. El hielo que arrastran colmó el abismo. Los arroyos procedentes de estos ríos se llaman Fresca (Svöl), Arrogante (Gunnthro), Pronta (Fjörn), Gran Profeta (Fimbulthul), Peligrosa (Slidr), Borrasca (Hrid), Loba (Ylgr), Sima (Sylgr), Ancha (Vid), Fuego del Cielo (Leiptr) y Tumultuosa (Gjöll).
ELJUDNIR (Mojado de Lluvia): nombre del reducto de Hel, la diosa de los muertos.
ELLI (Edad): nodriza del gigante Utgardaloki. Cuando Thor se dirige a casa de este último, lucha cuerpo a cuerpo con ella y pierde. Elli es la personificación de la vejez, a la que nadie puede resistir.
EMBLA: la primera mujer, cf. Askr.
ENANOS (Nor. dvergr, v. al. zwerc, v. ing. dveorg): contrariamente a las ideas recibidas por medio del folclore, los enanos no son forzosamente pequeños: pueden adoptar a voluntad cualquier tamaño. «Enano» es un término genérico, como «dios» o «gigante», y designa una raza de seres maléficos, por oposición a los elfos. Etimológicamente, su nombre significa «torcido», tanto de cuerpo como de espíritu.
Según la Edda, existen desde los orígenes dos enanos, Modsognir y Durinn, y crean una raza a su imagen y semejanza. Cuando los dioses crean el mundo, colocan cuatro enanos para que sostengan el cielo en los cuatro puntos cardinales. Según Snorri Sturluson, los enanos nacieron de la descomposición del cadáver del gigante Ymir; luego, los dioses dieron a esas larvas figura humana e inteligente.
Los enanos son hábiles artesanos y excelentes herreros. Fabrican los atributos de los dioses: el martillo de Thor (Mjöllnir), el venablo de Odín (Gungnir), el barco de Freyr (Skidbladnir), el collar de Freyja (Brisingamen), la cabellera de Sif, el anillo de Draupnir y un verraco de cerdas de oro. Todos estos objetos están dotados de poderes maravillosos. Cuando los enanos forjan armas para los humanos, son muy maléficas, como las célebres espadas Dainslef (Legados de Dainn, siendo Dainn el nombre de un enano y significando «muerte») y Tyrfingr.
Los enanos son también magos y mantienen tal estrecha relación con los muertos que se piensa que son la transposición mítica de los difuntos maléficos. Son numerosos los que llevan nombres reveladores a este respecto: Negro, Fallecido, Tórpido, Muerto, Cadáver, Frío, Enterrado bajo el Cairn, etc. Son manifiestamente ctónicos —la luz del día les petrifica— y están vinculados al mundo lítico: viven bajo las piedras, en las colinas, o en las montañas, todos los lugares considerados refugio de los fallecidos o imperio de los muertos, opinión que encontramos también en la leyenda del rey Herla. Como muchos seres ctónicos, son poseedores de la riqueza y de la poesía (cf. Kvasir) que se denomina, metafóricamente, «brebaje de los enanos».
Los enanos están también en relación con el agua (cf. Andvari), lo que los emparenta con sus primos célticos, leprechauns y Afang.
Contrariamente a los elfos, que están vinculados a Freyr y a los Ases, los enanos no se vinculan a nadie, pero pertenecen a la misma función que los Vanes (la 3ra), cuyos rasgos negativos parecen encarnar. Entre los enanos y los gigantes la separación no es clara: todos son expertos en magia, poseen un inmenso conocimiento (cf. Alviss) y están vinculados a la muerte. El «patrón» de los enanos podría ser Loki, cuya naturaleza oscila entre la del enano y la del gigante.
Los enanos son también ladrones (cf. Althjofr). Un curioso hechizo en viejo-inglés presenta a un enano entendido como un mal no identificado y que se presenta en forma de araña. En las epopeyas romance de más allá del Rhin y de Inglaterra, los enanos conservan su carácter maléfico, su habilidad manual y su conocimiento de los secretos de la tierra. Aparecen como caballeros, ancianos canosos (cf. Alberich) o niños. Habitan maravillosas montañas huecas iluminadas por carbunclos y viven en comunidad jerarquizada obedeciendo, aparentemente, las mismas leyes que los hombres.
ENNILAUGR (De gran frente): sobrenombre de Thor.
EOTON: nombre de una raza de gigantes en viejo-inglés; corresponde a los jötnar escandinavos; en el siglo X, los clérigos cristianos pretenden que son los descendientes de Caín. Cf. gigantes.
ERMANARICO: rey de los ostrogodos, de la familia de los Amales, que en el siglo IV fundó un poderoso imperio en el sur de Rusia, que se derrumbó en 376 bajo los embates de los hunos. Ermanarico se convirtió muy pronto en un personaje legendario y ocupa un lugar importante en las epopeyas germánicas. Afirman éstas que su esposa es Sunhilda, aunque hizo que la despedazaran por su mala conducta. Los dos hermanos de Sunhilda, Amnius y Sarus, vengan a la muerta. Jordanés fue el primero que lo narró, y su relato se encuentra en el Canto de Hamdir (Edda poética); los textos en viejo-inglés le citan también. La Edad Media alemana convierte a Ermanarico en enemigo jurado de Teodorico (Dietrich von Bern), su sobrino, que en el siglo XIII es el parangón de las virtudes alemanas. Ermanarico es célebre por haber matado a los Harlungen, a otros dos sobrinos suyos, Hamdir y Sörli, los hermanos de Svanhildr.
ESCATOLOGÍA: cf. Ragnarök.
ESTACA: medida de protección contra los muertos sospechosos (cf. Draugr). En su Decretum, redactado entre 1012 y 1023, Burchard, Obispo de Worms, alude al empalamiento: «si un niño muy pequeño muere sin el bautismo, estas mujeres transportan su cadáver a un lugar secreto y le atraviesan el cuerpo con un palo, afirmando que, si no lo hicieran, el niño volvería y podría hacer daño a mucha gente.» Lo mismo se hacía con una mujer muerta de parto. La superposición de datos cristianos y paganos es evidente en la Saga de Erik el Rojo; una mujer acaba de morir: «Había en efecto la costumbre, en Groenlandia, desde la introducción del cristianismo, de enterrar a la gente de la granja donde había muerto, en tierra no consagrada. Se plantaba entonces una estaca en el pecho del muerto y, cuando el clero había ya ido, se arrancaba la estaca, se arrojaba agua bendita por el agujero y se celebraba en aquel lugar un gran servicio fúnebre. Esta costumbre refleja perfectamente el miedo a los aparecidos; el agua bendita substituye la estaca y se cree que la tierra consagrada es un obstáculo para los demonios que se introducen en los cadáveres y los animan. Más allá de la Mancha, hasta 1824, una estaca mantiene al suicida en su tumba excavada en un cruce de caminos.
EUHEMERISMO: en el siglo III de nuestra era, el griego Euhémero hace una hábil síntesis de la religión y de la historia y afirma que los dioses de la mitología habían sido en el origen hombres divinizados después de su muerte, como agradecimiento por los eminentes servicios prestados a la humanidad. El panteón se reduce a una simple expresión humana y la mitología se devuelve a las prosaicas realidades de la historia. En los capítulos mitológicos de El Orbe del Mundo, Snorri Sturluson aplica esta pauta de lectura a los dioses del panteón germano-escandinavo, y Saxo Grammaticus hace lo mismo en Las Gestas de los daneses.
EYRGJAFA: una de las nueve madres del dios Heimdallr. Las otras se llaman Gjalp, Greip, Eistla, Ulfrun, Angeyja, Imd, Atla y Jarnsaxa.
< Anterior letra |
:: Volver a Mystery Planet ::