Entonces tuvo un encuentro cercano con un OVNI. O un serio interés acerca de la vida extramundana. O pasión por seguir pistas que parecen apuntar hacia la existencia de una realidad más grande. Mencione cualquiera de estas cosas a la mayoría de los científicos en actividad, y esté preparado para cualquier cosa, desde escepticismo paternal, al despiadado ridículo. Después de todo, la ciencia supone ser, puramente, una empresa de dirección rígida, con poca paciencia para nociones “expandidas” de la realidad. ¿Cierto?

Falso.

debunkers

Como todos los sistemas de búsqueda de la verdad, la ciencia, correctamente conducida, tiene un profundamente expansivo impulso liberador en su núcleo. Este “Zen” en el corazón de la ciencia es revelado cuando el practicante deja a un lado las creencias arbitrarias y preconceptos culturales, y se acerca a la naturaleza de las cosas con “una mente de principiante”. Cuando se hace esto, la realidad puede hablar fresca y libremente, y se puede escuchar más claramente. Una comprobación apropiada y validación objetiva pueden (de hecho *deben*) venir después.

Ver con humildad, curiosidad y ojos frescos, fue una vez el punto principal de la ciencia. Pero hoy es generalmente una historia diferente. A medida que la empresa científica ha sido doblada hacia la expoliación, institucionalización, hiperespecialización y nueva ortodoxia, se ha preocupado incrementalmente por hechos desconectados en una aspiradora psicológica, social y ecológica. Tan desconectada se ha vuelto la ciencia oficial del gran esquema de la cosas, que tiende a negar o descartar dominios enteros de la realidad y a satisfacerse con reducir toda la vida y la conciencia a física muerta.

A medida que cambia el milenio, la ciencia parece, de muchas maneras, estar pisando el cansado camino de las religiones que presumió reemplazar. Donde la libre desapasionada investigación una vez reinó, las emociones ahora se elevan en la defensa de una fundamentalizada “verdad científica”. A medida que las anormalidades se apilan por encima del mar de la negación, defensores de la Fe y el Reino se aferran, con cada vez mayor prepotencia, al casco de un paradigma que se hunde. Enfrentados con evidencia provocativa de cosas ni soñadas por su filosofía, muchos veteranos científicos se revierten a una especie de escepticismo infantil, caracterizado por fe ciega en el familiar absolutismo. No es sorprendente, entonces, que tantos campos prometedores de investigación se mantengan reducidos a la superstición, ignorancia, negación, desinformación, tabú… y debunkeo (sigan leyendo que el término se aclara).

¿Qué es debunkery? Esencialmente es el intento de *debunkear* (invalidar) nueva información sustituyendo al método científico por propaganda cientificista.

Para bajar esta clase de comportamiento pseudocientífico a un osado (en tanto cómico) descargo, compuse una útil guía de “cómo hacer” para los aspirantes a debunkers, con una sección especial dedicada a debunkear la inteligencia extraterrestre (tal vez el tema más agresivamente debunkeado en la totalidad de la historia moderna). Como será obvio al lector, he llevado algunas de estas estrategias de debunkeo más allá de la línea de lo absurdo para hacer claro el punto. Por el resto, su inherentemente falaz racionamiento, lógica torcida y plana estupidez va a sonar frustrantemente familiar a quienes se han atrevido a explorar por debajo del océano de la negación e intentaron, de buena fe, reportar lo que encontraron ahí.

Sin más agregados:

COMO DEBUNKEAR CUALQUIER COSA

Parte 1: Debunkeo General

  • Antes de comenzar a debunkear, prepare su equipamiento. Equipo necesario: una silla con apoyabrazos.
  • Ponga la cara correcta. Cultive un aire condescendiente que sugiera que sus opiniones personales están respaldadas por la total fe y crédito de Dios. Emplee términos vagos, subjetivos y despectivos como “ridículo” o “trivial” en una manera que sugieran que tienen la fuerza total de la autoridad científica.
  • Muestre a la ciencia no como un proceso de descubrimiento de final abierto, sino como una guerra santa en contra de hordas sin gobierno de infieles adoradores de lo raro. Como en la guerra, el fin justifica los medios, puede enredar, estirar o violar el método científico, o incluso omitirlo completamente, en el nombre de defender el método científico.
  • Mantenga sus argumentos tan abstractos y teóricos como sea posible. Esto va a “enviar el mensaje” de que la teoría aceptada está por encima de cualquier evidencia que la pueda enfrentar (y que por lo tanto no vale la pena examinar ninguna evidencia de ese estilo).
  • Refuerce el popular concepto erróneo de que ciertos temas son inherentemente no científicos. En otras palabras, deliberadamente confunda el *proceso* de la ciencia con el *contenido* de la ciencia. (Alguien puede, por supuesto, objetar que, como la ciencia es un acercamiento universal a la búsqueda de la verdad, debe ser neutral al objeto del tema; por lo cual, sólo el *proceso* investigativo puede ser científicamente responsable o irresponsable. Si eso ocurre, desestime tales objeciones usando un método empleado con éxito por generaciones de políticos: simplemente reasegúrele a todos que “¡no hay contradicción aquí!”).
  • Haga parecer que su mensaje es repetido por personas con autoridad. El grado al cual usted puede estirar la verdad es directamente proporcional al prestigio de su boca.
  • Siempre refiérase a los postulados no ortodoxos como “suposiciones”, que son “soltadas”, y sus propias aserciones como “hechos”, que son “indicados”.
  • Evite examinar la evidencia. Esto le permite decir con impunidad, “¡No he visto absolutamente ninguna evidencia que apoye a tan ridículos reclamos!” (Note que esta técnica ha sobrevivido al paso del tiempo y data de, al menos, la era de Galileo. ¡Simplemente rehusándose a mirar a través de su telescopio, las autoridades eclesiásticas le compraron a la Iglesia más de 3 siglos de negación libre y transparente!).
  • Si examinar la evidencia se vuelve inevitable, reporte que “¡no hay nada nuevo aquí!” Si es confrontado con un fuerte cúmulo de evidencias que han resistido las pruebas más rigurosas, simplemente desestímelas por ser “solo un puñado”.
  • Iguale el componente escéptico necesario de la ciencia con *toda* la ciencia. Enfatice los elementos estrechos, rigurosos y críticos de la ciencia hasta la exclusión de la intuición, inspiración, exploración e integración. Si alguien objeta, acúselos de ver a la ciencia en términos exclusivamente difusos, subjetivos o metafísicos.
Publicado el 27 de agosto de 2005 1 comentario
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 1 comentario
Comentarios
dic 3, 2013
14:00
#1 JoaK:

Excelente Articulo, muy util para el dia a dia.

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