Un gran objeto cayó del cielo ayer (10 de noviembre) en una región remota de Birmania. Se trata de un cilindro metálico de aproximadamente 4 metros de largo y 5 de diámetro.

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Los vecinos de la localidad de Lone Khin, en la región de Hpakant, afirmaron que oyeron un ruido fuerte antes de encontrar el cilindro, que parece la cobertura del propulsor de un avión o un cohete. A pesar que nadie resultó herido, el objeto desconocido dañó un puesto de mineros que trabajan en la extracción de jade y, posteriormente, el olor a quemado contaminó el área.

«Al principio pensamos que se trataba de una batalla contra la guerrilla. La explosión sacudió nuestras casas. Vimos el humo desde nuestra aldea», declaró Daw Ma Kyi, uno de los testigos, al periódico local.

¿Culpa de China?

Si bien a primera vista el objeto parecía la parte de un avión, oficiales del gobierno no han logrado identificarlo como tal y han iniciado una investigación al respecto. Los expertos de la Fuerza Aérea creen que el «ovni» podría ser parte de un cohete acelerador.

Ayer, según informa SpaceFlight Insider, China anunció que había lanzado exitosamente su cohete Larga Marcha 11 al espacio. La carga útil estaba formada por el minisatélite científico experimental XPNAV-1 y cuatro cubesats chinos.

Cilindro caído en la mina de jade.

Cilindro caído en la mina de jade.

XPNAV-1 es un minisatélite chino de 240 kg que pretende poner a prueba la técnica de navegación mediante púlsares. Actualmente las naves espaciales se guían gracias a sus señales de radio, pero esta técnica posee un grado de error considerable, especialmente a gran distancia de la Tierra. Los púlsares son estrellas de neutrones que emiten señales periódicas en varias longitudes de onda al rotar sobre si mismos y constituyen una posible referencia futura para las naves espaciales que vuelen por el espacio profundo lejos de nuestro planeta.

Basura espacial

La basura espacial es una consecuencia habitual de los lanzamientos de cohetes y satélites. Y si bien las probabilidades que un individuo en tierra sea golpeado por la caída de uno de estos escombros es muy baja, ciertamente existe. Luego del lanzamiento de un satélite del tamaño de un autobús en 2011, Mark Matney, un científico de la Oficina del Programa de Escombros Orbitales de la NASA en el Centro Espacial Johnson, en Houston, declaró que la probabilidad que uno de los 7.000 millones de habitantes del planeta sea golpeado por un escombro procedente del lanzamiento, era de aproximadamente 1 en 3.200.

Se estima que hay cerca de 500.000 escombros flotando en órbita, de los cuales al menos 20.000 tienen un tamaño mayor al de una pelota de béisbol. En 2012, Suiza propuso construir una especie de «conserje espacial» para limpiar dicha basura.

Publicado el 11 de noviembre de 2016 1 comentario
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 1 comentario
Comentarios
nov 13, 2016
7:20
#1 MLB:

por lo que lei la basura espacial , con ese tamaño no llegaria a tierra arderia y se desintegra al hacer reentrada en la atmosfera, no asi los residuos que deja el trasbordador espacial, que suelta sus tanques de combustible antes de que ardiera habria friccion y calor pero llegarian a tierra, antes se recuperaban, creo que ahora ya no, este objeto tiene esa apariencia aunque no el tamaño pero con el calor por friccion eso puede haberse alterado.

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