La última investigación en Gilmerton Cove sugiere que la misteriosa red subterránea de túneles fue hace más de dos milenios parte de un templo druida. Por siglos, los pasajes excavados y cámaras ocultas han sido ligadas a contrabandistas, caballeros templarios y hechicería.

underground-labyrinth1

Gilmerton Cove está localizado en el homónimo suburbio de Edimburgo, Escocia. En 2003, fue abierto al público, y desde entonces ha sido una atracción educativa y recreativa. Al mismo tiempo, el sitio sigue siendo objeto de trabajos de restauración y conservación para futuras generaciones. La mayoría de los expertos que investigaron in situ han sido incapaces de develar el verdadero origen de la estructura subterránea.

De acuerdo a Julian Spalding, escritor, experto en arte, historiador, y ex director del Museo de Glasgow, el templo pudo haber sido utilizado por cientos de años. Además, piensa que a medida que avancen los trabajos en Gilmerton Cove, se desentrañarán muchos de los secretos conectados con el misterioso laberinto.

Gilmerton Cove.

Gilmerton Cove.

Los registros oficiales dicen que el lugar fue creado por el herrero local George Paterson en 1724 y, hasta ahora, nadie ha presentado pruebas para refutarlo. Sin embargo, ahora Spalding quizás haya encontrado la forma de explicar el verdadero origen. El experto afirma que el templo fue deliberadamente enterrado por ancestrales druidas que buscaban proteger su naturaleza sagrada, y está convencido que Paterson simplemente fue el que lo desenterró.

«Es altamente probable que el complejo entero fuera sepultado adrede, una antigua práctica para prevenir subsecuentes profanaciones de lugares considerados sagrados. Esta interpretación explica por qué aún existen dos pasajes bloqueados que no han sido excavados. ¿Por qué Paterson los habría tapado luego de la inmensa tarea de excavarlos? No tiene sentido. En cambio, la obra es consistente con un equipo de duchos artesanos con numerosos asistentes y guiados por una “mente maestra”», declaró Spalding al diario Scotsman.

Club del Fuego Infernal

La conexión con la hechicería de Gilmerton Cove es usualmente relacionada con el uso del sitio por parte del Club del Fuego Infernal, una sociedad elitista hedonista de la Inglaterra del siglo 18, fundada por Phillip, Duque de Wharton, y continuada por sir Francis Dashwood, destacado político que fue miembro del Parlamento Británico. Si bien se les acusaba de la realización de rituales satánicos y orgías, estudiosos modernos creen que el grupo, más que realmente satánico en práctica, era una sociedad filosófica e intelectual que blasfemaba jocosamente de la religión cristiana, sin que genuinamente practicaran el satanismo. Sus reuniones parecían más reuniones sociales con alcohol y prostitutas, sin que mediara una genuina unión religiosa.

Retrato de Francis Darshwood, famoso por ser líder del Club del Fuego Infernal.

Retrato de Francis Darshwood, famoso por ser líder del Club del Fuego Infernal.

El club operó entre 1749 y 1766, y aglutinó a gran cantidad de destacadas figuras tanto de Gran Bretaña como de Estados Unidos, incluyendo al renombrado masón, Benjamín Franklin, padre fundador de los Estados Unidos.

In Utero

Spalding piensa que esta sociedad estaba interesada en el sitio debido a su ancestral y pagana función. Sus habitaciones y pasajes serían un simbolismo del útero, y habrían sido excavados durante los tiempos de los celtas, e incluso puede que antes. De acuerdo a su investigación, el sitio data de la Era de Hierro y contiene un montón de evidencia sobre sus orígenes.

«Los druidas son conocidos por reunirse en los bosques y cuevas, alejados de los asentamientos. Gilmerton está ubicado en un sitio escarpado, marcado con megalitos, mirando hacia Cramond, el asentamiento más antiguo de la humanidad en Escocia y, posteriormente, un fuerte romano. Si esto es un templo druida, descubierto fortuitamente en el siglo 18, entonces será la primera evidencia arqueológica sobre la sofisticación y secretismo del sacerdocio celta», concluye el experto.

Si la teoría de Julian Spalding resulta correcta, entonces Gilmerton Cove podría pronto recibir el estatus de Patrimonio de la Humanidad y unirse a otros lugares del «camino del druida», como Rosslyn cerca de Edinburgo, la colina Cairnpapple, Dingwall (antigua capital vikinga de Escocia), Callanish (la tierra de la diosa Brigid), y otros.

Publicado el 8 de marzo de 2016 1 comentario
Etiquetas: , , , , ,

¿Te gustó lo que acabas de leer? ¡Compartilo!

Facebook Digg Twitter StumbleUpon Delicious Google+

Artículos Relacionados

 1 comentario
Comentarios
mar 9, 2016
17:40
#1 Ambartlo:

Sin duda con las últimas investigaciones y descubrimientos nos estamos acercando a la Verdad, la que abre el espíritu al conocimiento supremo.

Reply to this commentResponder

Dejar un comentario