Un grupo de astrónomos, liderados por Scott Chapman, astrofísico de la Universidad Dalhousie, ha sido testigo de la colisión de 14 galaxias, un evento cósmico que está destinado a evolucionar hacia una de las estructuras más masivas del universo conocido: un grupo de galaxias, unidas gravitacionalmente por materia oscura y rodeado por un mar de gas ionizado.

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Este choque galáctico, conocido como un protocúmulo, se encuentra a unos 12.400 millones de años luz de distancia, lo que significa que su luz comenzó a viajar hacia nosotros cuando el universo tenía solo 1.400 millones de años: una décima parte de su edad actual.

Individualmente, las galaxias están formando estrellas 1.000 veces más rápido que la Vía Láctea y, a pesar de ser 14, están «apretujadas» en una región apenas tres veces más grande que la que ocupa nuestra galaxia. Los resultados del hallazgo se han publicado en Nature.

Durante un estudio de una región del cielo, el Telescopio del Polo Sur detectó unas débiles manchas de luz (recuadro inferior). Para esclarecer de qué se trataban, los científicos recurrieron al telescopio ALMA en el desierto de Atacama. De esa forma, descubrieron a unos 12.400 millones de años luz de distancia una concentración sorprendentemente densa de al menos 14 galaxias a punto de fusionarse (recuadro superior).

«El solo hecho de haber visto un cúmulo de galaxias masivo en estas condiciones es espectacular —afirma Chapman en un comunicado—. Pero, el hecho de que esto suceda tan temprano en la historia del universo plantea un desafío formidable a nuestra comprensión actual de la manera en que se forman las estructuras en el universo. Con el tiempo, las 14 galaxias que observamos dejarán de formar estrellas y colisionarán y se fusionarán en una única galaxia gigante».

Misterio cósmico

Según las actuales teorías y modelos computacionales, los eventos tan masivos como el observado por ALMA deberían haber tardado más en evolucionar. «Cómo este conjunto de galaxias se hizo tan grande tan rápido es un misterio, no se acumuló gradualmente durante miles de millones de años, como podrían esperar los astrónomos», explica Tim Miller, investigador en la Universidad de Yale.

También para Iván Oteo, de la Universidad de Edimburgo, y coautor del estudio, el hallazgo ha sido algo inesperado. «Se cree que la duración de los brotes de formación estelar polvorientos es relativamente corta, ya que consumen el gas a un ritmo extraordinario. En cualquier momento, en cualquier rincón del Universo, estas galaxias suelen ser minoría. Por lo tanto, encontrar numerosos brotes de formación estelar polvorientos brillando al mismo tiempo de ese modo es muy desconcertante, y algo que todavía necesitamos comprender», concluye.

Fuente: ALMA. Edición: Quo.

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