El 15 de agosto de 1977 a las 23:16, el radiotelescopio Big Ear recibió una señal de radio de origen desconocido durante exactamente 72 segundos proveniente de la zona oriental de la constelación de Sagitario y alcanzando una intensidad 30 veces superior al ruido de fondo. Conocida como la «señal Wow!», constituiría el único mensaje recibido hasta la fecha que podría haber sido emitido por una civilización extraterrestre. Sin embargo, un nuevo estudio sugiere una posibilidad menos inteligente: una nube de hidrógeno causada por cometas.

La señal fue conocida como Wow debido a la anotación que el joven profesor Jerry Ehman hizo en el papel continuo, denotando su sorpresa y emoción. La secuencia de dicha señal fue: 6EQUJ5.

La señal fue conocida como Wow debido a la anotación que el joven profesor Jerry Ehman hizo en el papel continuo, denotando su sorpresa y emoción. La secuencia de dicha señal fue: 6EQUJ5.

De acuerdo a Antonio Paris, un astrónomo del St. Petersburg College en Florida, la «señal Wow!» pudo ser generada por el paso de uno o dos cometas, más exactamente 266P/Christensen y P/2008 Y2 (Gibbs).

No parece algo probable, pero Paris argumenta que es un hecho conocido que los cometas liberan cantidades considerables de hidrógeno al acercarse al Sol. Los rayos ultravioletas perturban la superficie del cometa, haciendo que éste libere una nube de hidrógeno que se extiende como cabellera por millones de millas. Y dado que la señal llegó cuando se estaban rastreando 50 canales en la frecuencia del hidrógeno neutro (1420 MHz), el científico cree que la responsable fue una nube de este elemento, que al ser el más abundante del universo proporciona un canal óptimo para la emisión y recepción de señales.

«Si los cometas pasaron en frente de Big Ear en 1977, podrían haber generado una breve señal debido a que el radiotelescopio (ahora desmantelado) tenía una vista fija del campo. Las búsquedas en la misma zona por parte de radiotelescopios subsecuentes no fueron capaces de reproducir la señal. Al rastrear la posición de los cometas en el tiempo —desconocidos en aquel entonces—, Paris ha declarado que son muy buenos candidatos a ser el origen de la señal, la cual cae justo en la posición donde habrían estado», reporta New Scientist.

Cometa.

Cometa.

Pero algunos astrónomos son escépticos en cuanto a esta hipótesis y sostienen que uno o dos cometas no serían capaces de liberar el suficiente hidrógeno para producir una señal tan fuerte.

Lo cierto es que el cometa 266P/Christensen regresará a nuestro vecindario el próximo 27 de enero, mientras que P/2008 Y2 (Gibbs) hará lo propio en enero de 2018. De esta forma, los colegas de Paris analizarán las firmas de hidrógeno de los cometas y pondrán a prueba la nueva hipótesis antes de descartarla categóricamente y sumar más misterio a la «señal Wow!»… Caso contrario, podría resolverse finalmente un enigma de casi 40 años ya.

Publicado el 12 de enero de 2016 1 comentario
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 1 comentario
Comentarios
ene 12, 2016
1:48
#1 ivahy bertoldo junior:

Muy interesante

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