Este mes se estrena la película “Battle: Los Angeles” en donde la humanidad enfrenta una invasión alienígena y la ciudad de Los Ángeles se vuelve el último baluarte de la resistencia, un argumento muy innovador… En un mogollón de efectos especiales, explosiones y disparos, una vez más se muestra a los alienígenas como los malos de la película y a los pobrecitos humanos como los héroes que intentan salvar al planeta de ser invadido. Desde Guerra de los Mundos, pasando por El Día de la Independencia, y llegando hasta la reciente Skyline, parece que Hollywood está muy interesado en implantar cierta idea sobre el tema OVNI/ET en las mentes del público. Quizás una película que muestre la realidad del fenómeno entraría en conflicto de intereses con la política, la religión y la propia sociedad en la que vivimos.

Lo anterior puede responder a un intento de manipulación psicológica para poner a algo superior —en este caso una civilización alienígena más avanzada— como algo maligno. De paso, también intentar darle la mayor ficción posible a un fenómeno que se ha demostrado muy real. Al colocar a una civilización superior como maligna se la saca ética y moralmente de la competencia por la supremacía pensante en el Cosmos. Y es que algo maligno no puede competir con algo benigno ni arrebatarle el puesto que se ha ganado, en este caso para muchas personas de este planeta que aun viven en siglos pasados, el título de amos indiscutibles del Universo. Sería como decir que Hitler puede competir con Mahatma Gandi.

Por otra parte, también se contribuye a tratar el tema desde la ficción, pues la mayoría del público no interesado en investigar el tema, ya sea por prejuicios, miedo o ignorancia, solo tendrá acceso a lo que Hollywood les presenta sobre el tema; haciéndose así la falaz idea que “eso solo puede pasar en las películas”, y habría que agregar “y solo puede pasar como pasa en las películas”… Es decir, los alienígenas son feos y repugnantes, sus naves son aparatosas y en forma de bichos, y tienen la idea fija de colonizar otros mundos. De igual forma, esto último ayuda a crear una autocomplaciente reafirmación del ego colectivo de nuestra especie, ya que al ser ellos además de malignos, feos, no serían tan superiores.

Cabe destacar que investigaciones y estudios científicos como ESTE, han demostrado todo lo contrario a lo que plantea Hollywood, poniendo a las civilizaciones tecnológicas alienígenas superiores en otro escalón, donde tendrían que haber alcanzado cierto nivel evolutivo en conciencia para no destruirse entre ellos mismos. Al igual que los muchísimos casos dan fe de una actitud neutral-benevolente hacia nuestra especie por parte de aquellas que nos han visitado en casa.

Sin más preámbulos, a continuación les presentamos la historia verdadera del caso conocido como “La Batalla de los Ángeles”, uno de los primeros casos de la era moderna del fenómeno. Es posiblemente el primero en donde los militares tienen que lidiar con la presencia alienígena en los cielos de nuestro planeta, como así también es el incipiente inicio de la maquinaria de encubrimiento OVNI.

Batalla de Los Ángeles, 25 de Febrero de 1942.

La Verdadera Historia

Luego que la temible Armada Imperial Japonesa propinara un certero golpe aquel 7 de diciembre de 1941 en Pearl Harbor, EEUU se metió de lleno en la guerra del Pacífico. La costa Este de la nación americana era considerada la más susceptible a una invasión desde Japón. Asimismo, fue necesario el establecer rápidamente una defensa antiaérea sólida y proveer a los ciudadanos con procedimientos que pudieran seguir en caso de un ataque.

Los procedimientos incluían el establecimiento de una Guardia de Vigilancia Antiaérea, como así también el empleo de apagones, los cuales eran utilizados en aquel entonces por el Teatro de Operaciones europeo.

Aproximadamente a las 2:25 a.m. del 25 de febrero de 1942, las sirenas antiaéreas fueron activadas por los militares en Los Ángeles, California fue sistemáticamente apagada. La gente saltó de sus camas en pánico. Miles de soldados se dirigieron raudos a sus respectivos puestos. Algo había sido avistado en los cielos acercándose a la ciudad y la posibilidad de un ataque enemigo en propio suelo parecía una posibilidad bastante real para una nación ahora en guerra.

Sin saber qué era lo que se acercaba a la ciudad, la 37ma Brigada de Artillería Costera comenzó a disparar sus armas antiaéreas hacia el objetivo. El fuego continuó por casi una hora. Más tarde se supo que tres personas habían muerto a causa de los fragmentos de cartuchos producto de la artillería antiaérea y que otros tres fallecieron de un ataque al corazón a causa del pánico provocado. Además de la pérdida de civiles, otro daño colateral fue la numerosa destrucción de casas y negocios. La alarma antiaérea fue levantada a las 7:21 a.m.

Es extraño el hecho que aviones del Comando Aéreo se prepararan para la misión de interceptar y derribar durante la traumática experiencia, y sin embargo la orden de ataque nunca fuera dada. Parece obvio que el “enemigo” que se paseaba por el firmamento nocturno de Los Ángeles no era una nave japonesa ni un avión comercial de EEUU.

Miles de testigos del incidente describieron a la nave enemiga como un objeto grande que permaneció inmóvil sobre la ciudad mientras el ejército estadounidense le disparaba con todo lo que tenía. Poco después este misterioso objeto (¿u objetos?), sin mella alguna, empezó a desplazarse lentamente hacia Santa Mónica y Long Beach para desaparecer de vista por completo luego de un rato.

A la mañana siguiente en el periódico Los Angeles Times el titular decía: “El Ejército dice que la Alarma fue Real”. Entre las fotografías del incidente presentadas en el artículo, además de la del objeto en cuestión, también se veía a una mujer (Mrs. H.G. Landis) mostrando una almohada destruida por metralla, y a un residente sosteniendo un cartucho de 12 lb. que no explotó.

“El Ejército dice que la Alarma fue Real” —Los Angeles Times.

Publicado el 5 de marzo de 2011 6 comentarios
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 6 comentarios
Comentarios
mar 5, 2011
21:55
#1 dsk:

Creo que hubiera sido muchisimo mas interesante una película ambientada en la noche del 25 de febrero de 1942, no creen? En blanco y negro.

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mar 7, 2011
2:50
#2 JoaK:

Pequeño laburo te mandaste :P

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mar 7, 2011
18:42
#3 barbarotico:

Los goviernos del “sistema” estan encaprichados en que los pueblos de l tierra veamos a los extraterrestres como una amenza. Los que pueden ser una amenaza son los grises y los reptilianos pero los humanos de origen extratarrestres no son ni una amenaza ni son enemigos.

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mar 7, 2011
19:32
#4 Arkantos:

Gracias por el comentario JoaK, lo venía preparando hace varias semanas con el fin de publicarlo antes del estreno de la película. Es mi forma de contribuir a “desficcionalizar” el tema.

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may 1, 2011
20:30
#5 Knowledge:

Odio sonar infantil pero alguien recuerda el episodio de Thundercats: Bueno y Feo?
No les quedo nada del mensaje?
El hecho que se vea similar al simio-homo-sapiens no hace que sea bueno, del mismo modo el hecho de parecer ave o reptil o canino o felino, no hace que sean malignos…
no es que defienda a los grises o reptiles, que parecen tan reales como amigos imaginarios, pero las apariencias engañan, asi que por mucho que los playaranos o centauris digan somo buenos, siendo rubios caucasicos hacen que mi cerebro piense en otra conquista española-americana, donde los que no son rubios caucasicos sufren horrores, no es que los acuse pero… da que pensar…

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oct 2, 2011
0:48
#6 MrRodzno:

@Knowledge: no eres infantil para nada, lo describiste tal como debia de ser

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