Una investigación de la Universidad de Keele, Inglaterra, apunta a que la exposición de los niños al aluminio presente en algunas vacunas podría tener un papel importante en el trastorno del espectro autista (TEA).

vacunas-autismo

De acuerdo al estudio publicado hace pocos días en el Journal of Trace Elements in Medicine and Biology, se halló que el contenido de aluminio presente en los tejidos del cerebro de cinco jóvenes donantes que murieron con diagnóstico de autismo, era extraordinariamente alto —con valores que superan lo considerado aceptable para un adulto—.

No obstante, si bien el nivel de aluminio en cada una de las muestras analizadas era sorprendentemente elevado, fue la ubicación del metal en el tejido cerebral lo que puso en evidencia su procedencia. La mayoría fue identificado dentro de células no neuronales, como microglías y astrocitos.

Los niños con autismo tienen hasta 10 veces más aluminio en el cerebro que un adulto saludable.

Los niños con autismo tienen hasta 10 veces más aluminio en el cerebro que un adulto saludable.

El aluminio también fue hallado en linfocitos en las meninges y en células inflamatorias en la vasculatura. «La evidencia indica claramente que estas células inflamatorias fueron cargadas en exceso con aluminio que ingresó al cerebro a través de las membranas y la barrera hematoencefálica».

«El hecho que la mayoría del aluminio encontrado en tejido cerebral con TEA sea intracelular y asociado a células no neuronales es, al menos por ahora, único al TEA y puede representar el puntapié inicial para explicar por qué los jóvenes adolescentes tienen tanto aluminio en su cerebro», dice el estudio publicado.

«Tal vez haya una predisposición genética en ciertos individuos que los lleva a acumular y retener el aluminio en sus cerebros, tal como es sugerido también para personas con antecedentes de Alzheimer en sus familias», continúa.

«La nueva evidencia señala que el aluminio está entrando al cerebro con TEA vía células pro-inflamatorias que se han cargado de este metal en la sangre y/o en la linfa, tal como ha sido demostrado para los monocitos en los sitios donde se han recibido inyecciones con vacunas que usan al aluminio como adyuvante. Es posible que ahora tengamos un enlace entre la vacunación y el autismo», concluye.

Publicado el 4 de diciembre de 2017 2 comentarios
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 2 comentarios
Comentarios
dic 5, 2017
11:09
#1 Pinkydinky13:

Que pasarà si se confirma el vínculo? Quien va indemnizar a esas familias? Porque responsables son las farmacéuticas que no comprueban al 100% los efectos secundarios y los Estados por permitir que las farmacéuticas hagan lo que les venga en gana

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dic 6, 2017
0:02
#2 yesy leon:

como hacemos ahora las madres que tenemos niño con autismo y q otros niños pequeños x vacunar ,como tomamos esa decision

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