La ciencia últimamente no habla mucho sobre esta particular luna de Júpiter, ahora que Titán, Encelado y Europa se roban el protagonismo; pero un nuevo estudio de la NASA podría cambiar eso. Ganímedes, la mayor luna de nuestro sistema solar —más grande que el planeta Mercurio— tendría una subsuperficie impresionante compuesta por varias capas de hielo y océanos internos.

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La referencia en el título de esta noticia a una cebolla puede dar una pista. Capas de hielo y agua que se alternan entre sí incrementándose la salinidad de las mismas a medida que llegamos a mayor profundidad.

“Son buenas noticias para Ganímedes. Su océano es enorme, con grandes presiones, por lo que se piensa que hielo en altas densidades se ha formado en el fondo de éste”, dice Steve Vance del Jet Propulsion Laboratory de la NASA en Pasadena.

La idea de un océano interno en Ganímedes no es nueva; anteriores modelos de su interior sugerían ya la presencia de una capa de agua entre la corteza de hielo y el núcleo rocoso. Eso significa que una cantidad considerable de agua líquida estaría aislada de la capa rocosa, disminuyendo así el área donde el proceso químico entre el agua y la roca podría ocurrir para potencialmente generar ambientes favorables a la vida.

En cambio, el nuevo modelo propuesto basado en el comportamiento complejo de la sal —en el caso de Ganímedes, sulfato de magnesio— en aguas sometidas a grandes presiones, coloca una capa de agua líquida justo sobre el lecho marino, incrementando así las chances que vida primitiva pueda evolucionar allí.

Desde ya, no solo se requieren las condiciones adecuadas, sino también que éstas se sostengan por una cantidad de tiempo considerable.

“No sabemos por cuanto tiempo ha existido esta estructura. A pesar que la estructura representa un estado estable, varios factores pondrían en peligro dicha estabilidad para la luna”, aclara Christophe Sotin del JPL de la NASA.

Y aunque esta estructura de cebolla o sandwich no fuera estable para Ganímedes, seguramente constituye un modelo viable para las condiciones en otras lunas gélidas… o hasta en otros planetas fuera de nuestro sistema solar.

Publicado el 2 de mayo de 2014 2 comentarios
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 2 comentarios
Comentarios
may 3, 2014
17:47
#1 Pablo:

Es inconmensurable la arrogancia del ser humano, hablamos de que habría chances de que vida primitiva pueda evolucionar, ay testimonios de personas que tuvieron supuestamente encuentros, contactos con seres miles de veces mas evolucionados que nosotros (venidos precisamente de Ganimedes), y resulta que nuestros científicos calculan que si podría ser un buen lugar para que se desarrolle la vida. Si ay soberbia que no se note.

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may 5, 2014
10:58
#2 Abimael:

Para una civilización tecnológicamente avanzada, sería posible tener una base en esa luna con abundancia de agua. El libro “Yo visité Ganímides” hace pensar que la vida ahí es increíble y quienes son llevados no quieren regresar. Quienes son llevados son especiales. Me hace pensar en el asunto de “el rapto”, alguien observa y separa la nata de la leche… Quisiera pensar que los millones de desaparecidos acaban felizmente ahí, pero posiblemente la realidad sea más triste…

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