Hace 40 millones de años, un meteorito impactó en lo que ahora es Canadá, provocando la temperatura más alta jamás registrada en la superficie de la Tierra: unos infernales 2.370ºC.

El cráter de Mistastin, en Labrador (Canadá).

El cráter de Mistastin, en Labrador (Canadá).

Esa es la conclusión de un equipo internacional de científicos tras analizar las rocas de un gigantesco cráter de 28 km localizado en Labrador. La pista se la han dado unas piedras utilizadas en joyería que compiten con los diamantes y que solo pueden formarse con un calor extremo.

Los investigadores saben desde hace tiempo que la Tierra fue bombardeada regularmente por meteoritos y otros objetos espaciales durante sus años de formación. Y algunas de esas colisiones dejaron cráteres que han sobrevivido hasta nuestros días. Uno de ellos es el del lago Mistastin, en Labrador, Canadá, cuyas grandes dimensiones sugieren que la roca que lo creó hace unos 40 millones de años era de un tamaño más que considerable.

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La mayoría de los cráteres no revelan demasiado sobre el objeto que los causó, porque este se evapora durante el impacto. De igual forma, la mayor parte del material golpeado también desaparece. Por este motivo, a los científicos les ha resultado difícil aprender más sobre la naturaleza de las rocas espaciales y las condiciones que ocurrieron cuando golpearon la Tierra, explican en Phys.org. Una cosa que los científicos saben, sin embargo, es que cuando se producen estas colisiones colosales, una gran cantidad de energía se libera en forma de calor. Ahora, el equipo de Nicholas Timms, de la Universidad de Curtin, en Perth, Australia, ha sido capaz de medir el calor producido cuando el objeto golpeó el suelo en Canadá.

Una zirconia cúbica en corte de brillante.

Una zirconia cúbica en corte de brillante.

Según explican en la revista Earth and Planetary Science Letters, el equipo encontró evidencias de circonio, un mineral común, transformado en circonia cúbica, también llamada circonita o zirconita, una gema muy parecida al diamante. Resulta que hacen falta temperaturas de 2.370ºC para que esto ocurra, por lo que el calor generado por el impacto tuvo que ser ese por lo menos. Es la más alta jamás encontrada de forma natural en la superficie de la Tierra. Los científicos ya sospechaban que estos impactos podían alcanzar los 2.000ºC, pero había que probarlo.

«Nadie había considerado utilizar circonio como registrador de las temperaturas de impacto», dice Timms a New Scientist. «Esta es la primera vez que tenemos una indicación de que rocas reales pueden ponerse tan calientes».

Publicado el 19 de septiembre de 2017 4 comentarios
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 4 comentarios
Comentarios
sep 19, 2017
23:53

Es una pagina muy interesante que nos invita a la investigación, sus reportajes son de lo mejor me apasiona, los planetas y sucesos, que dieron origen a nuestro cosmos, de como se formo nuestro planeta azul, llamado la tierra, y su proceso de maduración wooooooow son mis favoritos, gracias por todo ese arduo trabajo que hacen para que la información llegue a nosotros. un fuerte abrazo excelente noche.

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sep 19, 2017
23:55
#2 Irene cristina Quaglia:

Puede ocurrir lo mismo. ?

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sep 20, 2017
8:17
#3 Vicente Reylova:

En la tierra estamos expuestos a cualquier catástrofe, interna o externa…
Los Tornados, Los Terremotos, Los Asteroides..
Vivimos una constante amenaza, algunas son previsibles, otras no se pueden evitar, solo prevenir….saludos.

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sep 20, 2017
10:14
#4 otoniel:

Gracias a dios y a esta bella naturaleza tenemos mucho de que maravillarnos y es bueno saber de todo lo que no nos damos cuentas por X razón GRACIAS a los medios que hoy existen en Internet nos damos cuenta pero hay que leer mucho GRACIAS.

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