Esta semana, en un acto que parece insultar la inteligencia del ciudadano informado, el gobierno de EE.UU. reconoció finalmente la existencia de la famosa Área 51, una base militar ultrasecreta donde habrían sido llevados los restos de naves alienígenas estrellados con el fin de practicar la ingeniería inversa sobre ellas. El Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington publicó el informe ‘La Historia Secreta de los U-2‘ (The Secret History of the U-2) donde aparecen numerosas referencias al Área 51 utilizado por EE.UU. como instalación de pruebas secretas para su avión predilecto de la Guerra Fría.

Área 51: latitud: 37°14’31.21″N longitud : 115°48’48.43″W

La correspondencia y otros documentos fueron desclasificados en respuesta a una solicitud de la Ley de Libertad de Información presentada por Jeffrey T. Richelson, investigador principal en el Archivo de Seguridad Nacional en 2005, y no mencionan ninguna actividad remotamente alienígena en esta “ya-no-tan-secreta” instalación.

Ahora bien, resaltamos nuevamente que esto no es nada nuevo, de hecho era bien conocido dentro de la comunidad de investigadores y aficionados. Tampoco es sorpresa que no se hable nada sobre naves alienígenas o ingeniería inversa aplicada, pues, ese si es realmente un asunto sensible en donde entra en juego aquella trillada “Seguridad Nacional”. El físico nuclear Stanton Friedman da varias razones por las cuales los gobiernos tratan de encubrir los hechos concernientes a los platillos voladores y sus ocupantes, entre ellas, que los militares quieren entender como funcionan (los platillos) porque podrían convertirse en excelentes sistemas de armas de defensa y ataque; y por lo tanto revelar información sobre el asunto puede comprometerlos, más si sus enemigos (todos los países los tienen) logran entenderlo antes.

Para proceder al encubrimiento, a lo largo de la historia moderna OVNI, gobiernos como el de EE.UU. han recurrido a extensas campañas de “debunkeo”, explicando el fenómeno prosaicamente con globos sondas, reflejos de planetas, inversiones térmicas, etc… Desde que nuestra tecnología sufrió un gran avance, sospechosamente pocos años después del inicio de la Era moderna OVNI (1947), otras de las estrategias de encubrimiento adoptada por los recalcitrantes escépticos OVNI, ha sido la de explicar toda la fenomenología como producto de prototipos y aviones ultrasecretos, diciendo que todo debe ser de origen terrestre. Teniendo esto como premisa, han desbarrancado y dicho que para ocultar estas pruebas secretas, los gobiernos se inventaron el “mito extraterrestre”. Como puede deducirse, es más bien todo lo contrario, el desarrollo de prototipos secretos se ha utilizado para encubrir casos de objetos voladores de origen extraterrestre, y algunos de los desarrollos de nuestros queridos aviones de vanguardia tienen —irónicamente— una ingeniería inversa aplicada a naves extraterrestres como origen o “inspiración”.

La mentira de la CIA

Según la CIA: “U-2 y después OXCART [el programa de desarrollo del avión secreto SR-71] representaron más de la mitad de todos los informes de ovnis durante la década de 1950 y la mayor parte de la década de 1960″. Esto es comprobablemente FALSO. Y si bien los medios de comunicación masivos lo muestran como un dato nuevo, tampoco lo es.

En 1997, la CIA publicó un artículo que describía su relación con la historia del fenómeno OVNI (el artículo está publicado en su versión sin clasificar de “Studies in Intelligence“, una revisa de la agencia disponible en su propio sitio web). De acuerdo al historiador y escritor Jerry Haines, la CIA creía que cuando el avión espía U-2 comenzó a volar en agosto de 1955, “los pilotos comerciales y controladores aéreos reportaron un incremento en avistamientos OVNI”.

Avión Lockheed U-2, también conocido como “Dragon Lady”.

Ahora expondremos esta mentira de la CIA. El U-2, con su gran envergadura, vuela a una altitud de entre 60 y 70,000 pies, y a esa altura es esencialmente invisible. ¿Entonces cómo un avión espía que supuestamente tiene que pasar desapercibido y ser “invisible”, no detectado, puede contar por cientos o miles de avistamientos OVNI? Más allá de la falta de sentido común, sería un total despropósito si así fuera.

En todo caso, sería más oportuno poner a consideración otras de las explicaciones prosaicas preferidas de encubrimiento OVNI, globos desplazandose a grandes alturas durante la luz del día causaron varios reportes OVNI durante esta misma época (e.g., Project Skyhook), lo que fue identificado por la Fuerza Aérea y los investigadores civiles. No obstante, solo una pequeña fracción de los avistamientos ocurre durante el día. La mayor parte suceden durante la noche, cuando el avión U-2 es no puede ser visto.

Al revisar las estadísticas del Proyecto Blue Book (1952-1969), una serie de estudios sobre OVNIs por parte de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, que incluye avistamientos de pilotos, controladores de tráfico aéreo, personal militar y civiles, se muestra lo siguiente: para julio de 1955 hubieron 89 reportes, y para agosto solamente 67. Estos números son la suma de avistamientos explicados e inexplicados y, por ende, incluirían los avistamientos de U-2, en caso que haya habido alguno. Los datos muestran claramente que, al contrario de lo que afirma la CIA, los avistamientos DISMINUYERON cuando el avión U-2 empezó a surcar los cielos. El Blue Book registra cerca de 316 avistamientos en los seis meses anteriores al U-2 y 326 en los seis meses posteriores. Sin mucho cambio realmente.

A principios de los 1960′s muchos de estos aviones fueron pintados de negro y otros colores de camuflaje para reducir potencialmente cualquier reflejo del sol que pudiera delatar su posición. No obstante, hay que reconocer que existen efectivamente avistamientos que involucran la observación de objetos manufacturados que a la distancia parecen solo un punto de luz o un reflejo. Esto podría responder por el U-2 si no fuera por el pequeño gran detalle que muchos de estos objetos fueron reportados con velocidades y aceleraciones que excedían por mucho las capacidades del avión espía norteamericano, además que de avistarse este último daría la impresión de moverse lento (a 500mph a una altura de 70,000 pies) y no rápido como mencionan algunos reportes.

Dejando aclarado este punto, una pequeña desmentida que nos permitimos como medio informativo referente en el tema, destacamos un curioso hecho que se da con repentina sincronicidad y es que esta “revelación” al público se da semanas después que el presunto responsable de filtrar al mundo lo que ocurría realmente en el Área 51, Bob Lazar, se desligara oficialmente del tema debido a graves conflictos de intereses en conjunto con, valga la redundancia, una pérdida de interés sobre lo que sostuvo por tanto tiempo. ¿Casualidad?

Publicado el 23 de agosto de 2013 2 comentarios
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 2 comentarios
Comentarios
ago 24, 2013
1:19
#1 HORACIO:

si bien no es respuesta del tema ,He visto 2 fotos en su foro que saco un aficionado de noche…y le aseguro que esas si son reales y creibles.!!!! la de las famosa naves de tres nucleos de luz de color..! pareciera una sonda pero es de muy gran tamaño. saludos

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ago 26, 2013
0:54
#2 Maria Inés Bruccolleri Rennella:

Ha sido muy interesante. Es un excelente compendio para guardar como archivo histórico. María Inés rennella bruccolleri

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