Desde que se posó en la superficie del planeta rojo en 2012, el rover Curiosity ha hecho descubrimientos sorprendentes, como la evidencia de agua líquida que alguna vez inundó el cráter Gale, la presencia de metano y moléculas orgánicas hoy en día, y curiosas formaciones sedimentarias. Recientemente, ha fotografiado un extraño objeto que ha sido identificado como un pequeño meteorito derretido compuesto de níquel y hierro.

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Nombrado por los científicos como «Roca Huevo» debido a su forma ovoide, fue encontrado por la MastCam del Curiosity el pasado 28 de octubre (o Sol 153). Posteriormente el rover le echó un vistazo más cercano y estudió el objeto con su ChemCam, un sistema de espectroscopia de colapso inducida por rayo láser, el cual puede apuntar a una roca a una distancia de 13 metros, vaporizando una pequeña cantidad de los minerales subyacentes en ella y recogiendo el espectro de luz emitida por la roca vaporizada usando una cámara con una resolución angular de 80 microradianes.

El análisis químico reveló que la roca está compuesta de metal, lo que explicaría su derretimiento. En esencia, lo más probable es que el metal del meteorito se haya derretido a medida que traspasaba la atmósfera marciana, para luego enfriarse al impactar contra la superficie del planeta, informa Universe Today.

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Considerando que la atmósfera de nuestro vecino tiene una densidad de apenas el 1 por ciento la de la Tierra, es extremadamente posible que este tipo de objetos pequeños sobrevivan en mayor parte al precipitarse a la superficie marciana; algo casi imposible en nuestro planeta, donde la enorme fricción en la atmósfera se encarga de desintegrarlos por completo antes de tocar tierra.

Por último, pero no menos importante, los meteoritos han estado lloviendo sobre la Tierra y Marte por eones, pero dado que Marte tiene una clima más seco, los meteoritos que llegan a su superficie están expuestos a menos factores de erosión. Esta preservación natural brinda oportunidades inmejorables para el estudio de rocas espaciales. Solo bastaría con traer algunas a casa para que nuestros científicos planetarios puedan estudiarlas en detalle. Algo a considerar para futuras misiones a Marte.

Publicado el 1 de noviembre de 2016 1 comentario
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 1 comentario
Comentarios
nov 2, 2016
20:54
#1 Maiquel:

Todo parece casi correcto… pero me llama la atención que un veloz “meteorito” metálico y por tanto con un cierto peso, no halla producido ni siquiera un pequeño agujero al impactar contra la superficie.
Como mínimo un poco raro, ¿no?

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