Un evento de microlente aprovechado por el telescopio Spitzer de la NASA ha revelado un mundo alienígena extremadamente masivo que rodea una estrella ubicada en el bulbo de la Vía Láctea.

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El planeta recientemente descubierto, designado OGLE-2016-BLG-1190Lb, es el primer exomundo captado con microlente por Spitzer que reside en el bulbo galáctico. El hallazgo fue presentado en un documento publicado en arXiv.org.

La microlente es una técnica muy útil para detectar mundos alienígenas en el disco y el bulbo galáctico interno, donde es difícil buscar planetas con otros métodos. Facilita el descubrimiento de objetos distantes mediante el uso de estrellas de fondo como linternas. Si una estrella se mueve frente a otra estrella, la luz de la estrella distante se dobla por la atracción gravitacional de la estrella más cercana y la estrella más distante se magnifica.

La microlente no depende de la luz de las estrellas anfitrionas; por lo tanto, puede detectar planetas, incluso cuando las estrellas no pueden ser detectadas.

BULBO GALÁCTICO.

Se llama BULBO GALÁCTICO al grupo central de estrellas que se encuentra en la mayoría de las galaxias espirales. Su distribución espacial es más o menos elipsoidal en contraposición a la distribución plana del disco, y aunque en un principio se había pensado que todos eran estructuras viejas que recuerdan a una galaxia elíptica, hoy se cree que los bulbos galácticos tienen varias poblaciones estelares con diferentes edades.

OGLE-2016-BLG-1190 fue descubierto en junio de 2016 como un evento de microlente por la colaboración del Experimento Óptico de Lente Gravitacional (OGLE), un proyecto astronómico polaco con sede en la Universidad de Varsovia, en busca de materia oscura y planetas extrasolares. Utiliza el telescopio de Varsovia de 1,3 metros montado en el observatorio de Las Campanas en Chile.

Según el estudio, OGLE-2016-BLG-1190Lb parece ser un planeta extremadamente gigante: 13,4 veces más masivo que Júpiter. Tal masa alta coloca al objeto justo en el límite de combustión del deuterio, el límite convencional entre los planetas y las enanas marrones. Por lo tanto, los investigadores no excluyen la posibilidad de que el planeta recién descubierto pueda ser una enana marrón de baja masa.

OGLE-2016-BLG-1190Lb orbita su estrella principal cada tres años a una distancia de aproximadamente 2.0 AU (el doble de la distancia a la que la Tierra orbita el Sol). El anfitrión es una enana G con una masa de 0,89 masas solares. El sistema está ubicado a unos 22.000 años luz de distancia de la Tierra.

Lo que hace que este planeta sea notable es que está justo en el borde del llamado desierto de enanas marrones, lo que plantea dudas sobre si tales objetos son realmente planetas o estrellas fallidas.

Publicado el 8 de noviembre de 2017 Sin comentarios
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